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Reto inspirándome con un elemento.

Escrito por relatoselaberintodelavida 05-05-2016 en reto. Comentarios (0)

Pues decidí participar en el reto, que propone mi amiga desde su blog. Consiste en escribir un relato o algo sobre un elemento que ella expone. A continuación, pongo el link al reto de su blog.

http://ficcion-romantica.blogspot.com.es/2016/04/inspirandome-con-un-elemento-9.html

Todos hablan del amor. Me refiero a amor de pareja. Muchos siguen esperando a que les llegue el amor, otros lo buscan desesperadamente, otros lo tienen enfrente y no lo toman por algún motivo. Algunos creen que tienen ese amor y es solo pasión o compañía.

Tras todo esto que he soltado, muchos se preguntarán que entiendo por amor. Le amor para mí es encontrar a esa persona con la complementas al 100% a pesar de no ser iguales, ni pensar igual. Es esa persona con la que te sientes, que deseas pasar el resto de tu vida, por la que te preocupas y harías cualquier cosa por ayudarla. Esa persona, con la que deseas pasar el resto de tu vida y en la que confías plenamente.

Muchas personas tienen bonitas relaciones de pareja, pero donde solo están por pasión ( no hay amor verdadero, solo deseo), por no sentirse solos, o en las que simplemente, no tienen confianza con su pareja para tratar cualquier tema. Eso realmente no es amor.

El amor para mi se basa en respeto, un toque de sentido del humor y confianza. Cualquier relación donde falle esos pilares es debido a que no están totalmente enamorados. Con respeto y confianza no existirían casos de infidelidades, de no ayudar a la pareja, de no tener comunicación ... tan comunes en muchas relaciones, las cuales, evidencian que no hay amor verdadero. Con esa descripción del amor, como comprenderéis, es muy difícil encontrar a esa persona denominada el amor de tu vida.

Estaréis pensando que tiene que ver esta charla con la foto del reto. Pues, la respuesta es, que en la foto salen 2 personas en actitud cariñosa en sillas de ruedas. Por lo tanto, voy a hablar del amor para personas discapacitadas. 

Si el amor es difícil de encontrar, para las personas normales, imaginad para las personas con discapacidad. Encontrar a una persona que te respete, te brinde su confianza y encima te ame es casi como encontrar  un dinosaurio en marte.

Si la persona nace con discapacidad y tiene la suerte, de tener unos padres abiertos, digamos que es más fácil. Ya que, las personas que le rodearán y se le acercarán lo harán por cariño, conociendo su problema desde el inicio. Estando con ella por ella, con todas sus "limitaciones". Evidentemente, es difícil encontrar a esa alma gemela y ser ese alma gemela para la otra persona. Que luche por ese amor y no vea inconvenientes.

Si la persona desarrolla la discapacidad  a lo largo de su vida es más difícil. Debido a que muchas personas de su entorno, no sabrán asimilar ese cambio y les dará la espalda. Muchas desaparecerán de su vida completamente, otras se limitarán a pocos momentos. Algunas no comprenden las limitaciones y lo verán como una carga. 

En el tema amoroso, algunos chicos se les acercarán, prometerán que no es molestia para ellos, que no les importa las limitaciones, que la quieren, que nunca la dejarán, que no les importan los comentarios del entorno del chico con respecto a ella (esa carga te vas a echar, estas seguro mira como está)...  Pero en muchas ocasiones, todo eso es solo una falsa falacia, con el tiempo, acaban haciendo todo lo contrario que decían. Acabando así una relación  y con la ilusión de la persona discapacitada, ya que a ellos les pesan las limitaciones de esa persona. 

Afortunadamente, en algunos casos, llega el amor verdadero a la vida de esa persona, pero después de soportar todos los rechazos de la sociedad, cada vez más falta de valores, tacto y egoísta en la que vivimos.

Lo que reivindico aquí es un trato respetuoso y justo para las personas con discapacidad. Ya vale de miradas, de malas caras, de hacerse el sueco e ignorarlas en vez de ayudarlas, de ocupar sus sitios y asientos, de abandonarlas por comodidad, de alejarse cuando les empiezan los problemas. Son seres, con sentimientos, autoestima, ganas de vivir y de tener una vida plena, no para que las rechacen, las traten mal y jueguen son sus sentimientos. También sufren y tienen las mismas inquietudes y problemas que los demás, aunque aumentados a los suyos  de su enfermedad. 

Resumiendo más empatía por estas personas y por todo el mundo en general. A nadie le gusta sentirse rechazado, utilizado y mucho menos que jueguen con sus sentimientos y se violen sus derechos a diario.

Oh sole mio

Escrito por relatoselaberintodelavida 03-05-2016 en opinión. Comentarios (0)


Siempre me voy a enamorar de aquel, que cuando lo conozco, me cae fatal y tiendo a querer golpearle.

Pues parece ser una constante en mi vida. De hecho, los dos amores de mi vida, ocurrió algo por el estilo.

Al primero, lo conocí de niña, cuando iba a vacunarme. El acompañaba a su madre y hermano. Evidentemente, me llevaron engañada mis padres. El fué, el que me dijo, que allí si pinchaban ... Lo llamé mentiroso y todo lo que se me ocurrió, no me pudo caer peor. Cuando entre a vacunarme, logré salir corriendo y él fue el que me sujetó para que no escapara. Mi cabreo hacia él aumentó exponencialmente. Tanto que, al día siguiente, lo busqué por el barrio para lanzarle globos de agua. Por su culpa me habían vacunado. Tras más de una década, esa mala leche se convirtió en amor verdadero.

Al segundo, lo conocí con más de veinte años. Era mi superior.  El primer día, no le hice el más mínimo caso, me parecía un fastidio de hombre. El segundo día, parecía que hablábamos en chino, no nos entendíamos y no soportaba lo serio y arisco que era. Yo tampoco es que fuera miss simpatía con él. Al tercer día, me peleé con él, porque malinterpretó mis palabras y lo tomo todo, como si fuera una mal educada que lo atacaba. A raíz de ahí, llegamos a un acuerdo y empezamos a mostrar ambos nuestra verdadera personalidad, acabando en una relación. O mejor dicho, viviendo como en the big bang theory. 

Cuando ya no pensaba en hombres ni nada, Un lunes que estaba mala, haciendo mis cosas en la máquina, apareció el detrás mía, mirándome. Lo miré, con mala cara y le pregunté, que si el estaba en esa máquina. Me dijo que no, pero no se fue de detrás mía, con lo que más me cabreé. Quería que se largara, no me gusta que ningún tío, se me quede detrás cuando estoy ocupada.

Entonces, me dijo, que no me agarrara ahí, que tuviese cuidado que me podía pillar las manitas con esos hierros. Mi mirada pasó a ser un arma de destrucción masiva. ¿perdona? ¿Encima me vas a hablar tierno? Ay Dios.

¿te quieres ir al carajo mapashito? Era lo que pensaba mi cerebro. Pero fuí mínimamente cordial y le comenté que era por un problema que me tenía que sujetar ahí. A ver si con suerte al saberme lisiada se las piraba. Pero no, el siguió allí. Masoca...

Me comentó, que podría sujetarme. ¿quéeeeeeeeeeee? Ahora si que te endiño, decía mi interior. Afortunadamente en ese instante me dijo que el trabajaba también allí. Era nuevo. Le deseé suerte y listo.

Pero la criaturica, no terminó la fiesta en ese instante. Momentos después, mientras hablaba con el jefe, llegó el, y le pidió al jefe, que lo dejara a el ocuparse de mi. Mi cara de ¿otra vez tu? Sería un poema de Bécquer.

Pasó los días, él muy pendiente de mí, haciendo cosas que le evidenciaba  un interés en mi. Cosa que me sorprendió bastante. No le importaba quedar en evidencia delante del resto de la gente. 

Con el tiempo me fue conquistando, tenía buenas palabras, con sentido del humor, atento. Estaba siempre pendiente. Hasta mi compañera se dió cuenta de todo.  Le pusimos el mote de sole, ella y yo.

 Trataba de averiguar realmente que era lo que sentía por mí. Mostraba interés pero tampoco se lanzaba del todo. Así nos pasamos los meses, haciendo el juego de la seducción. Con el tiempo ni el mismo se aclaraba, lo mismo mostraba interés que se escondía. Con lo cual yo también pasaba. Así hasta que decidí cambiar de sitio. Con lo cuál nunca supe realmente, que es lo que sentía.

La reflexión mía es, sobre cómo hay que dar oportunidades de conocer bien a las personas, ya que debido a eso, a pesar de en un inicio no congeniar o al ver algo inicial que no nos guste. Todos no nos comportamos igual todos los días, con lo cual si en vez de quedarnos con el envase, con lo que se nos muestra en primera instancia, sino llegar más allá, comunicarnos en realidad, conocer a esa persona, descubrirla, saber que siente que piensa, etc.

De no dejarnos guiar por el físico, por la apariencia, por su perfil de internet, por cómo se comporta en determinada situación o las aficiones, gustos que tenga, sino llegar más allá. Saber como piensa, deseos, sueños, intereses, sentimientos, como es su día a día, su relaciones con su entorno etc.


Mi otra reflexión es sobre como cada vez en las relaciones se ve cada vez mayor "cobardía", últimamente intentan quedar bien, ser políticamente correctos (como seguir la "moda o decir lo q se supone q se debe pensar"). Con lo cuál no se muestran las personas como realmente son, sino que se "retraen o dejan de hacer o decir cosas que realmente desean". Cada vez menor compromiso, se pone una excusa con mucha facilidad para aislarse o no cumplir o dar la cara, incluso en cosas "tontas" como por ejemplo llegar tarde, ó no acudir a algo en concreto.

A no esforzarse a conocer a la persona, por temor al rechazo, a quedar mal, a preferir no esforzarse por estar con esa persona y llegar al fondo con esa persona. Es triste, que por pasar superficialmente, perder la oportunidad de conocer personas que pueden ser importantes en nuestras vidas o incluso al amor de nuestra vida.

Moraleja: conoce a la persona, explora, que tal vez te lleves algo positivo, si no, aprenderás de la experiencia.